BIOSEGA

BIOSEGA- Programa de Bioseguridad, Seguridad en Instituciones de Salud y Gestión Ambiental.

Evaluación del transporte de especímenes para diagnóstico

Un nuevo servicio instrumentado desde del Programa de Bioseguridad, Seguridad en Instituciones de Salud y Gestión Ambiental (BIOSEGA) de la Fundación Bioquímica Argentina destinado a empresas dedicadas a este tipo de transporte
El programa BIOSEGA de la Fundación Bioquímica Argentina está implementando un sistema de Evaluación Externa de cumplimiento de la legislación vigente sobre transporte por carretera de especímenes para diagnóstico e investigación y de productos biológicos y de Cursos de Capacitación complementarios.
Este servicio está destinado a empresas dedicadas a este tipo de transporte para que, quienes lo requieran, puedan tener la seguridad de contratar a quienes cumplen la legislación vigente.
Para ampliar esta iniciativa, el Dr. Horacio Micucci, Director de BIOSEGA de FBA, responde algunas preguntas.
¿Por qué el programa BIOSEGA está interesado en el tema del transporte?
BIOSEGA tiene dos centros de acción: la bioseguridad como la promoción de una manipulación adecuada de sustancias infecciosas en el trabajo del operador y, también, cuestiones ligadas a la protección ambiental.
Cuando se analiza el riesgo en la manipulación de material biológico infeccioso, se suele concentrar la atención en lo que ocurre dentro del establecimiento donde eso se hace, ya sea una institución de salud, de investigación científica o de fabricación de productos biológicos. Surge así un concepto de la bioseguridad restringido a lo intra-institucional. Sin embargo, hay formas en que ese riesgo trasciende esos límites y esto amplía la visión de la bioseguridad para extenderse a la protección de los habitantes (ya no solamente de los pacientes) y de su entorno: una bioseguridad territorial, interregional y de fronteras, que expande sus conceptos a la protección ambiental e, incluso, a la Defensa Nacional.
¿Cómo trascienden esos riesgos al ambiente?
Las dos formas principales en las que el riesgo biológico sale al exterior del establecimiento de salud, de investigación científica o de producción de material biológico infeccioso son:
1. El descarte de los residuos biopatogénicos y su posterior transporte y disposición final.
2. El transporte, en sus diversos modos, de sustancias capaces de producir infección ya sea como material biológico destinado a la producción, o a ser administrados a personas o animales o como especímenes para diagnóstico o destinados a la investigación.
Hace tiempo nos estamos preocupando en el traslado por carretera de especímenes para diagnóstico o investigación clínica dado que hay una intensa circulación de este tipo de materiales a lo largo y a lo ancho del país.
¿Por qué ocurre ese transporte?
La necesidad de llevar a cabo determinaciones que, por su nivel de complejidad, no se realizan en todos los sitios, ha conducido a la aparición y desarrollo de laboratorios de diagnóstico especializado que reciben muestras biológicas potencialmente infecciosas de lugares muchas veces muy distantes del sitio receptor, en gran número y de peligrosidad variada. La existencia de laboratorios que realizan varios miles de determinaciones diarias con especímenes que provienen de otros varios miles de centros, donde se ha hecho la extracción de la muestra, se ha convertido en un fenómeno habitual en la actualidad.
Desde ya, en un país tan extenso como Argentina, hay análisis o determinaciones que no todos los centros de diagnóstico, públicos o privados, pueden realizar, ya sea por carecer de la capacidad tecnológica y estructural necesaria o porque algunas de esas determinaciones son de baja frecuencia y exigen aparatología de alto costo y por ello su realización debe ser concentrada en algunos pocos lugares para que sea económicamente viable.
Además, la realización de ensayos clínicos que exijan el transporte de este tipo de sustancias es, también, parte de la temática.
Destaco que esta cuestión abarca tanto al sector privado como al ámbito del Estado, en sus distintos niveles.
¿De qué manera se desarrolla actualmente ese transporte?
El transporte por carretera de especímenes para diagnóstico e investigación siendo, como se ha dicho, frecuente y de notable volumen sumando la cantidad de muestras que comprende, no cumple a veces la legislación vigente en Argentina. Es más, puede afirmarse que hay un alto grado de desconocimiento de esa normativa por parte de los actores involucrados en él. Más aún, lo reitero, lo anterior ocurre tanto en ámbitos privados como públicos. Hace unos años hicimos una experiencia de evaluación de cumplimiento de normas de bioseguridad en establecimientos públicos y privados de producción e investigación y, en esta temática, resultó que había un desconocimiento de la legislación vigente sobre este tipo de transporte, que alcanzaba al 100%.
El transporte de especímenes para diagnóstico, exige una visión ampliada de la bioseguridad, extendida a la protección del ambiente y sus habitantes. Pero también incorpora a la biocustodia o bioprotección, concepto emparentado con el de Bioseguridad, que la OMS define como las medidas de protección de la institución y del personal destinadas a reducir el riesgo de pérdida, robo, uso incorrecto, desviaciones o liberación intencional de agentes biológicos o toxinas.
Está claro que hay una responsabilidad de Bioseguridad, pero también de Biocustodia, con el espécimen para diagnóstico que sale o entra en la institución, circulando por el territorio nacional, llegando así al ámbito de la seguridad interior, de fronteras y a la Defensa Nacional. Las epidemias sufridas hace algún tiempo en Argentina y las ocurridas en otros lugares ponen a la orden del día la necesidad de contar con un transporte seguro y aceitado de los especímenes para diagnóstico, antes que se produzcan eventos indeseables y evitables.
¿Hay relación entre este transporte y la calidad de la atención?
En efecto, que ese transporte sea adecuado, es parte de la calidad de la atención, a que tiene derecho todo paciente, asegurando que un espécimen para diagnóstico cumpla con las condiciones previas exigidas para la correcta realización de las pruebas indicadas, de manera que los resultados obtenidos sean útiles.
Estas condiciones de calidad pre-analítica incluyen un embalaje adecuado, un transporte rápido y seguro y una recepción correcta y oportuna. Para ello el derivador de la muestra, el transportista de la misma y el receptor deben actuar coordinadamente.
Todo lo anterior tiene que ver con la logística, que se puede definir como la ciencia y el oficio (entendido éste como capacidad para poner en práctica un conocimiento) de llevar un insumo, cualquiera sea éste, a un lugar indicado, en el momento indicado, en las condiciones exigibles y al menor costo económico y social.
Esto último, es decir que el transporte debe ser realizado con el menor costo económico y social, es olvidado a menudo. También es olvidado que el correcto traslado del espécimen para diagnóstico es parte inseparable de la calidad pre-analítica.
Por ello, resolver correctamente el transporte por carretera de especímenes para diagnóstico, investigación, producción o terapia, es un desafío para la logística.
¿Cómo la Fundación Bioquímica Argentina propone mejorar la situación del transporte del material biológico?
Pretendemos, en primer lugar, hacer conocer la legislación vigente para incentivar su cumplimiento. En ese sentido la Revista Argentina de Bioseguridad, órgano de la Maestría en Bioseguridad de la Universidad Nacional de Rosario, ha aceptado para su publicación un artículo nuestro referido a los requerimientos legales para el transporte del que hablamos.
En segundo lugar, como primera solución práctica, estamos desarrollando ya un Servicio de Evaluación Externa de Cumplimiento de la Legislación vigente destinado a empresas dedicadas a este tipo de transporte que así lo requieran.
Es preciso aclarar que no se trata de una Certificación ni de una Habilitación. Se trata de una verificación “in situ” de cumplimiento de la normativa vigente.
Las empresas que decidan solicitar el servicio lograrán una Constancia de la Evaluación Externa realizada, con los resultados obtenidos y de validez anual, una vez culminado el mismo. Ya lo estamos haciendo con varias de ellas.
La Fundación Bioquímica Argentina, a su vez, incorporará a las empresas en las que se verifique el cumplimiento, a un listado que podrán consultar los interesados en contratar tal tipo de transporte.
El servicio comprende, además, la realización de cursos de capacitación al respecto. De tal manera que, los Cursos de Capacitación y la Evaluación Externa de empresas, también podrán se solicitados, en conjunto o por separado, por laboratorios que reciben derivaciones, ya sea para capacitar a su personal en el tema o para evaluar el estado de su transporte, si es realizado por ellos mismos. Por supuesto, me refiero a derivaciones de determinaciones bioquímicas efectuadas dentro de la ley. Esto excluye a los llamados “sacaderos” que están totalmente fuera de la ley vigente y que son una flagrante violación de los derechos a la salud de la población.
La cuestión, reitero, está muy vinculada a la calidad de la atención a la que tiene derecho la población. En consecuencia exige una amplia discusión con la participación de todos los sectores implicados en el tema.